OpiniónHacer o no hacer chisgas, esa es la cuestión.

Hacer o no hacer chisgas, ¿esa es la cuestión?

 

Existen opiniones divididas sobre lo relevante que puede ser para la carrera de un músico tocar en chisgas. Pero, ¿es realmente un tema de discusión?

 

En la jerga musical colombiana, chisga o moña son algunos de los apelativos que se usan para hacer referencia a un “evento común” como una serenata en la que un músico tocará y para el que en muchas ocasiones no se necesita la misma intensidad de estudio que para un concierto de mayor envergadura.

 

Algunos lo hacen para mantenerse activos, relacionarse con más músicos, ser más versátiles o simplemente para conseguir dinero.

 

 

Entonces, ¿chisguear es malo?

Como pasa en muchas otras profesiones, un músico profesional de buen nivel lidia con la tarea de competir en el mercado con personas que ofrecen tocar sin tener calidad técnica, interpretativa o que abusan de los beneficios tecnológicos de algunos instrumentos o equipos para ocultar su falta de talento y convencer a los clientes.

Esto no es aceptable y es allí donde “chisguear” toma un significado negativo.

 

Económicamente es importante hacerlo.

Según un estudio realizado en el año 2018 por TusArtistas.com en el que participaron más de 1200 músicos de Bogotá y Bucaramanga, el 41,6% respondió que las chisgas son las actividades que les generan mayores ingresos económicos. El 34.2% respondió que estos ingresos oscilan mensualmente entre $99.000 y $500.000.

 

Esto demuestra que económicamente es importante hacerlo, pero también te ayuda abriendo círculos sociales importantes. Así como lo comenta en una de las entrevistas que hicieron para la revista Semana hace unos años, la agrupación Monsieur Periné“Eramos una banda de amigos que tocábamos en chisgas”.

 

 

En conclusión, estudia para aumentar tu nivel, perfecciona tu técnica, mejora tu interpretación en vivo. Ten claro para qué lo haces y hasta cuando lo harás.

Considerando esto, tocar en chisgas no es malo, no te desprestigia ni te convierte en un mal profesional.

Deja un comentario